EL BAILE: Una mirada hacia nuestra tradicion cultural
El Ballet Nacional de Colombia de Sonia Osorio cuenta no sólo con un grupo de bailarines, sino de personas llenas de talento y un enorme carisma, comprometidas con cada una de las metas que se proponen alcanzar; sin importar la ciudad de la que vengan o el tiempo que lleven en el Ballet, se interesan por transmitir el legado de su fundadora y la cultura de nuestro país a través del baile.
Para la mayoría de los miembros del Ballet, el baile está en sus venas desde muy pequeños, encuentran en él un todo, una satisfacción, un gusto, a tal punto en el que coinciden que sin él sus vidas no tendrían el mismo sentido, a través del baile encuentran un instante perfecto para expresar con su cuerpo y la danza aquello que las palabras no pueden decir. Para la familia del Ballet el baile significa alegría, salud, felicidad, una profesión que cuenta con una característica muy especial que la hace diferente a otras “libertad de expresión”, que a la vez reúne diversas emociones y sensaciones que llenan sus vidas plenamente.
Como cualquier otra profesión en el baile también surgen obstáculos, para los bailarines del Ballet algunos de estos se centran en dualidades de la vida entre elegir el arte o ejercer una carrera, ir contra el machismo y los estereotipos impuestos por la sociedad, o simplemente por la llegada de un hijo; sin embargo estas no son razones que les impidan desarrollarse en su profesión, ni que los aparte de disfrutar la compañía de la gente, de ser otra persona en el escenario, de sentir la emoción de cada viaje, de cada presentación, ni mucho menos de los gratificantes millones de aplausos , sonrisas, gritos y gestos del público eufórico que atiende al maravillosos espectáculo durante más de 3 horas.
Por esta razón es que durante cada ensayo cada uno de nuestros bailarines entrega lo mejor de sí, aprendiendo, corrigiendo y preparando muy bien cada baile, resistiendo las rutinas y duras jornadas, sintiéndose seguros de lo que hacen, para entregar al público un espectáculo lleno de satisfacción, en el que cada bailarín se encuentra con un sentimiento de responsabilidad por irradiar a la gente felicidad, de transmitirles el legado del Ballet a nuevas generaciones sin perder la esencia de nuestras tradiciones.
Para cada uno de los bailarines el pertenecer al Ballet significa haber logrado un sueño que muchas veces parecía inalcanzable, es un honor alcanzar triunfos para el país, representa un orgullo ser parte de la institución pionera del folclor colombiano. Para ellos el Ballet hace parte del patrimonio cultural de nuestro país, un monumento nacional que inculca desde hace 50 años cultura a las personas, transmitiéndoles la riqueza de nuestro folclor, mostrándole al mundo entero la cara positiva de Colombia, la multicultaralidad que habita en nuestro país a través del baile.
Para cada uno de los bailarines el nombre de Sonia Osorio significa no sólo la precursora de nuestra cultura a través del baile, sino ven en ella a una amiga, una maestra, su segunda madre, una mujer disciplinada, estricta y perfeccionista que ha entregado su vida entera al Ballet, que quiere dejar en cada una de las presentaciones la tradición rítmica y musical de nuestro país, ya que hoy en día se ha perdido el respeto y la importancia por nuestros símbolos, por nuestra identidad y principalmente por nuestro folclor.
Próximamente estarán a disposición del público las entrevistas realizadas a algunos de los bailarines del Ballet Nacional de Colombia de Sonia Osorio.
Escrito por:
Diana Espitia
Departamento de Prensa
Ballet de Colombia de Sonia Osorio
prensa@balletdecolombia.com.co







